Sismo de 7.1° Escala Richter

19 de septiembre de 2017.
Me desperté temprano este día para poder llegar temprano a clases de idiomas ya que mi clase empieza cuando aun no es normal que la gente comience a estudiar. Llegue un poco tarde pero me dejaron entrar. Era un día como de costumbre en mi día. Lo comencé  de una manera normal., excepto que hoy se conmemoraba el terremoto del 85.
Sonó la alarma sísmica para simulacro del aniversario del terremoto del 85.
He de confesar  que no salí ya que estaba concentrada en mi clase y donde me encontraba era solo un piso, así que por primera vez no salí a un simulacro; me sentí mal pero en mi interior sabía que solamente era un simulacro y que tenía la educación civil para sobrevivir a aun temblor si llegará a ocurrir.
Llegue  a mi casa, y me dispuse a descansar un poco para poder ir a trabajar en la tarde. En lo que me alistaba puse música para alegrar mi día. Escogí una ropa muy bonita, ya  era un buen día por que vería a mi novio y era el festejo de nuestro aniversario. Me planche el cabello y me maquille un poco. Después fui a la cocina para prepararme algo de comida para llevarme al trabajo. Decidí que sería chuleta y me dispuse a colocar el sarten en la estufa para cocinar. Coloque la chuleta en el sarten y me acerque a la mesa para poder cambiar de canción de mi celular. La cambie y me dirigí de nuevo a la estufa. 
En eso siento como un movimiento debajo de mis pies, como si un trailer pasará por mi calle. Se me hizo raro porque en mi calle no pasan esa clase de vehículos. Giro hacía la mesa y escucho la alarma sísmica acompañada del movimiento. Mi hermana estaba en mi casa y solo le pude decir que era un temblor, salio y ella agarro a nuestro hamster y yo a nuestra perrita. 
Salimos y pude abrir la puerta de la calle. Nos colocamos en medio de la calle con varios vecinos reunidos ahí. Observe que un árbol a lo lejos se movía de un lado a otro. Lo único que pensé en ese momento fue rezar para que pasará el temblor, pero lo único que escuchaba era la vecina que lloraba desconsolada. 
Poco a poco el sismo ceso y entramos a la casa. Prendimos la tele y pusimos las noticias. Nos enteramos que había sido de 7°  escala Richter, pero aun no estaba confirmado. En ese momento mi hermana me dice que hay que ir por nuestras otras hermanas que estaban en la escuela. Decidimos que yo iría y mi hermana se quedaría a esperar a mis papas. 
Tome mi celular y mi cartera y los puse dentro de una bolsa y me dirigí hacia la delegación Iztapalapa. Camine a la avenida y tome un micro. Toda la gente del camión estaba muy asustada; tratando de comunicarse, pero no había señal ni redes móviles. Llegamos al metro. Me metí al metro y compre mi boleto para ingresar, pero en eso los policías nos dijeron que es posible que no haya servicio. En ese momento me dirigí hacía las escaleras para irme al eje y poder tomar otro camión. Como había mucha gente, el señor que ayuda a los chóferes estaba platicando  y solo molestaba, así que cuando quiso hacerse el chistoso conmigo , le dije que no me tocará ni que me hablará. Subí al camión y vi mucha gente que estaba esperando para ir por sus hijos. 
La preocupación se podía ver en los rostros de estas nuevas personas que me acompañaban. Pude notar su desesperación cuando unas niñas de aproximadamente 16 años se bajaron del camión pero al final se subieron, creando una parada de cerca de tres minutos, tiempo que necesitábamos todos para llegar a las escuelas. En ese momento se empezaron a gritar y el chófer no avanzaba, así que le dijimos que por favor se apurará. Como yo bajaba pronto me fui a la parte de atrás, donde escuche a las niñas estás diciendo que eran más conscientes de lo que la gente pensaba, pero en la forma en la cual lo decían me hacían pensar lo contrario. 
Después de eso pasamos por una escuela donde vimos a los padres de familia y alumnos afuera del plantel, justamente detrás de un arco distintivo de los pueblos de la ciudad donde dan la bienvenida a ese lugar, solo que este arco estaba destruido de los lados y estaba siendo custodiado por dos cintas de protección civil que pedían precaución.  
De repente vi la gasolinera que indicaba que había llegado a mi destino, así que toque el timbre y el camión se detuvo para que yo pudiera descender de pe. Como vi que había mucho transito para tomar un taxi, me fui caminando hacia la escuela de mis hermanas. Mientras caminaba trataba de comunicarme con mis padres, con el trabajo, con amigos pero la señal no funcionaba, así que solo quedaba seguir caminando. De repente vi a un niño con el uniforme de la escuela y le pregunte si los estaban dejando salir. El niño dijo que sí, así que corrí para llegar más rápido. Ya casi llegaba pero a dos cuadras unos señores se iban a pelear a palazos ; me imagino porque no dejaban pasar al otro, pero había demacrado transito en el eje 6 que apenas se podía transitar. Los deje porque tenía prisa. Llegue a la escuela y vi a mis hermanas juntas. Las abrace y le notifique al maestro encargado de que me las llevaría. Como no teníamos forma de irnos, nos tuvimos que  ir caminando dos estaciones del metro y más para llegar  a mi casa. Antes de que llegará a mi casa pude comunicarme con mis papas y con mi novio solo para saber que estaban bien. 
Entre a mi casa y entre todos nos abrazamos. Vimos las noticias y pudimos enterarnos que las cosas estaban peor de lo que había visto a mi alrededor. En las redes sociales, compartían vídeos e imágenes de edificios caídos y gente corriendo. Sinceramente sentí miedo, pero estaba tranquila porque estaba en casa. 
En el grupo del trabajo escribí y no recibí contestación hasta muy tarde diciendo que desalojaron el edificio y esperará instrucciones. 
Mi celular sonaba por todos los mensajes que recibía, unos los contestaba y otros no, por que eran de grupos de ayuda. 
Llego la noche y solo había visto las noticias todo el día. 
Decidí ir a dormir y olvidar un poco lo sucedido en la tarde.

20 de septiembre de 2017
Este día no salí de mi casa. Solo me quede viendo las noticias todo el día. Mi mente estaba bastante saturada de información, así que decidí solo ver vídeos graciosos para despejar mi mente.
Solo en las noticias pasan la historia de una escuela que se cayo en el sur de la ciudad.  ¡Mi mente no puede más! Cierro los ojos y pienso en nada. Hoy no me comunique con nadie, quería estar sola y escuchar el silencio y no sirenas o murmullos.
Decido dormir y acabar con este día.

21 de septiembre de 2017
Hoy fui a inspeccionar mi edificio donde trabajo. esta ubicado en la colonia Condesa; lugar donde hay varios edificios desplomados. 
Llegar ahí fue muy difícil. Mucho transito.
Cuando me acerque a la zona, vi muchos edificios destruidos. Las noticias no mentían, sí habían edificios así, pero yo no los había visto. El edificio de mi trabajo esta bien, y el lunes empezaremos atrabajar de nuevo. Regrese a mi casa y el metro era gratis. Al llegar a mi casa, fue el mismo panorama de la televisión y redes sociales. 
Estoy cansada de escuchar todo. 
Solo quiero que todo salga bien y poder estar más preparada para el siguiente sismo. 
Me afecta igual solo estar en mi casa; no he visto a mis amigos, a mi novio a mis compañeros. Ya quiero tener mi vida de nuevo, pero cada segundo que pasa y veo las noticias, se vuelve cada vez más difícil. 
Solo quiero salir sin miedo y vivir de nuevo.

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